28/3/13

Estudios se esfuerzan por medir el valor de la glucosamina *


Estudios se esfuerzan por medir el valor de la glucosamina

Sin embargo, no muchos médicos insisten en que el complemento sea seguro y que valga la pena probarlo para el dolor de la artritis


Ilusionados con aliviar el dolor articular y reparar la amortiguación entre los huesos, millones de personas que padecen de artritis prueban la glucosamina, un complemento dietético que se vende sin receta.

A pesar de su popularidad, los estudios que examinan la efectividad de esta terapia natural han arrojado resultados mezclados.

"Sigue habiendo mucha incertidumbre con la glucosamina", señaló el Dr. Steven C. Vlad, becario de epidemiología y reumatología clínicas de la facultad de medicina de la Universidad de Boston.

¿Y qué es la glucosamina? Es un tipo de azúcar que el organismo produce y distribuye en los cartílagos y otros tejidos conectores. El sulfato de condroitina, con frecuencia tomado en combinación con la glucosamina, es un carbohidrato complejo que ayuda al cartílago a retener agua, según el El Centro Nacional de Medicina Complementaria y Alternativa.

Estas sustancias se derivan de tejidos animales, de acuerdo con la Arthritis Foundation. La glucosamina se extrae del caparazón de cangrejo, langosta o camarón y el sulfato de condroitina viene de cartílago animal, como la tráquea y otros cartílagos de tiburón.

El propio estudio de Vlad intentó determinar por qué los resultados de los ensayos con glucosamina fueron tan diversos. De los quince estudios revisados, surgió un hallazgo claro: Una preparación particular de glucosamina, llamada clorhidrato de glucosamina, no funciona.

Los resultados entre los ensayos sobre otro preparado común, el sulfato de glucosamina, mostraron variaciones muy diversas, más de las que podrían atribuirse a la casualidad. A partir de la evidencia, Vlad concluyó que el apoyo de la industria de los complemento podría ser una fuente del sesgo en algunos de estos estudios.

Aunque los críticos cuestionaron el hallazgo de Vlad, sigue defendiendo sus resultados. "Varios análisis han demostrado que la financiación de la industria se correlaciona con hallazgos más contundentes y con la publicación selectiva de resultados positivos", anotó.

Más recientemente, los investigadores de la facultad de medicina de la Universidad de Utah informaron sobre los resultados de un seguimiento a un ensayo anterior sobre glucosamina. Los pacientes de artritis de esta rama del estudio tomaron glucosamina, una combinación de glucosamina y condroitina, el antiinflamatorio celecoxib (Celebrex), o un placebo. Se tomaron radiografías de las rodillas de los pacientes antes del inicio del estudio y luego al año y a los dos años para determinar si la glucosamina sola o una combinación con condroitina retrasaría la pérdida de cartílago.

El Dr. Allen D. Sawitzke, autor líder y profesor asociado de medicina interna de la facultad de medicina de la Universidad de Utah, señaló que él y sus colegas habían esperado suficientes pacientes y precisión en las mediciones para poder mostrar algo de retraso en el daño, pero, al final, los resultados no fueron concluyentes.

"Entonces, es un ejemplo de un estudio nulo, es decir, uno en el que no se detectan diferencias, que no es lo mismo que decir que no hay diferencia", aseguró Sawitzke.

El Dr. Jason Theodosakis, profesor asistente del colegio de medicina de la Universidad de Arizona y autor de The Arthritis Cure (literalmente "la cura para la artritis"), señaló que el estudio tenía muchas fallas, por ejemplo una muestra muy pequeña, una duración corta y una metodología de rayos X no precisa. "En realidad no puedo creer que se haya publicado", dijo.

Al igual que muchos médicos, Theodosakis continúa recomendando glucosamina y condroitina. “Este estudio no hace nada por disuadirme”, señaló.

Probar glucosamina durante sesenta días tiene sentido, sobre todo para los pacientes que no pueden tolerar el ibuprofén u otros medicamentos antiinflamatorios no esteroideos, señaló el Dr. Stephn Dahmer, ex becario de medicina integradora del Centro médico Beth Israel de la ciudad de Nueva York y ahora médico de planta del Centro médico de VA de San Diego.

Sawitzke asegura que le ve algo de mérito al complemento para aliviar el dolor, pero hay mucha menos evidencia para apoyar el uso de glucosamina como manera de retrasar el daño a los cartílagos.

Vlad, sin embargo, asegura a sus pacientes que duda de que funcione muy bien, si es que funciona. "Sin embargo, también les digo que es segura y no hará daño. Si quieren probarla, pueden hacerlo cuando quieran, teniendo en cuenta que ninguna aseguradora pagará por eso".
 

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