lunes 30 de enero de 2012

Demasiados pacientes de artritis reumatoide son sedentarios, según un estudio


Demasiados pacientes de artritis reumatoide son sedentarios, según un estudio

Expertos señalan que el ejercicio ayuda a mantener las articulaciones flexibles y en funcionamiento

Por Steven Reinberg - Reportero de Healthday

Más del 40 por ciento de los pacientes de artritis reumatoide viven una vida sedentaria, halla un estudio reciente.

Antes se pensaba que los medicamentos y el descanso eran el mejor tratamiento, pero ahora los expertos creen que la actividad física es importante para mantener las articulaciones flexibles, mejorar el equilibrio y la fuerza, y reducir el dolor, anotaron los investigadores.

"Nuestros resultados sugieren que las iniciativas de salud pública deben abordar la falta de motivación para hacer ejercicio y promover los beneficios de la actividad física para reducir la prevalencia de la inactividad entre los que sufren de artritis reumatoide", señaló la investigadora líder Jungwha Lee, profesora asistente del departamento de medicina preventiva de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad de Northwestern, en Chicago.

La inactividad física en esos pacientes es un problema de salud pública, afirmó Lee.

"Fomentar una motivación potente por la actividad física y creencias firmes en los beneficios de la actividad física podría ayudar a los pacientes de artritis reumatoide a ser más físicamente activos", aseguró.

El informe aparece en la edición en línea del 26 de enero de la revista Arthritis Care & Research.

Para el estudio, el equipo de Lee recolectó datos sobre 176 pacientes de artritis reumatoide a partir de los 18 años que participaron en un ensayo que evaluaba la eficacia de la actividad física.

Además, observaron la relación entre la inactividad y factores de riesgo como la obesidad y el dolor, y también la motivación para la actividad física.

Hallaron que 42 por ciento de los pacientes eran inactivos. Estas personas no participaron en el programa de actividad física de moderada a vigorosa del ensayo, que consistía en periodos de actividad durante al menos 10 minutos durante la semana.

La actividad física moderada equivale a una caminata a paso vivo, apuntó Lee.

Además, 53 por ciento de los pacientes no estaban motivados para realizar actividad física, y 49 por ciento no pensaban que el ejercicio les beneficiaría, halló el grupo de Lee.

Estos motivos daban cuenta del 65 por ciento de la inactividad, anotaron.

El Dr. Jon Giles, profesor asistente de medicina de la división de reumatología del Colegio de Médicos y Cirujanos de la Universidad de Columbia en la ciudad de Nueva York, dijo que "para mí, el aspecto más llamativo del trabajo es que aunque en general consideramos que el dolor y el daño articulares son el motivo de que los pacientes de artritis reumatoide no hagan ejercicio, esta no parece ser la principal causa de la falta de ejercicio en el grupo estudiado".

"La motivación baja para la actividad y la falta de creencia en los beneficios del ejercicio son en realidad el motivo principal de la inactividad física en la población general, así que resulta interesante que los pacientes de artritis reumatoide en realidad no sean muy distintos de sus contrapartes que no sufren de la enfermedad", añadió.

Otro experto, el Dr. Waseem Mir, reumatólogo del Hospital Lenox Hill en la ciudad de Nueva York, apuntó que parte del problema es que muchos pacientes en realidad no tienen su artritis bajo control.

"No hacen actividad física porque sienten rigidez, dolor y fatiga, así que hay muchos factores en juego", aseguró.

Muchos de estos pacientes simplemente no se sienten bien, señaló. "Se sienten realmente mal", dijo. "Se sienten agotados todos los días".

Mir notó que para estos pacientes el ejercicio es importante no solo para mantener la flexibilidad y la fuerza, sino porque ya están en mayor riesgo de enfermedad cardiaca. "La inactividad añade a ese riesgo", advirtió.

En EE. UU., casi 1.3 millones de personas sufren de artritis reumatoide, según el Colegio Americano de Reumatología (American College of Rheumatology).

La afección se caracteriza por la inflamación de las articulaciones, que lleva a rigidez, dolor y pérdida de función.

healthfinder.gov

martes 17 de enero de 2012

Artritis reumatoide, cuando nuestras articulaciones hablan


Artritis reumatoide, cuando nuestras articulaciones hablan

Esta enfermedad, que afecta mayormente a las mujeres, puede convertirse en un padecimiento doloroso que afecta el día a día del paciente, pero algunas señales podrían ayudarte a detectarla

La artritis reumatoide es una enfermedad crónica que afecta las pequeñas y grandes articulaciones del cuerpo, detectada en sus comienzos puede permitirnos llevar una vida normal, sin embargo cuando esta dolorosa patología se encuentra avanzada llega a afectar las actividades diarias, por eso resulta importante conocer sus síntomas y saber cuando acudir a un especialista.

El dolor e inflamación en las articulaciones es una de las principales señales de alerta junto con la rigidez tras largos períodos sin movimiento, el color rojizo y una sensación de calor en el área afectada también es un síntoma común, ante cualquiera de estas señales lo recomendable es acudir cuanto antes a un especialista que podrá evaluarte y determinar su origen.

A pesar de los muchos estudios acerca del tema, resulta difícil determinar las razones de esta enfermedad, por lo que actualmente los médicos apuntan que se trata de una patología multifactorial, aunque la genética tiene su cuota de responsabilidad, junto con el tabaquismo, pues en mujeres fumadoras aumenta la incidencia a padecer esta dolencia.

En muchas ocasiones nuestro cuerpo suele advertirnos que algo anda mal, por ello resulta importante escuchar las señales y acudir a un especialista ante cualquier signo que parezca fuera de lo común.

nosotras.com

 

lunes 12 de diciembre de 2011

Osteoporosis: una enfermedad silenciosa

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Osteoporosis: una enfermedad silenciosa

Frecuentemente se presentan casos de mujeres que sufren de osteoporosis pero solo se enteran de esto cuando sufren algún accidente que afecta sus huesos, como una caída. Por eso se le llama la enfermedad silenciosa, porque no nos percatamos de ningún cambio hasta que se quiebra un hueso.

La osteoporosis es una enfermedad que debilita los huesos a tal punto que estos se quiebran fácilmente, más a menudo en las caderas, el fémur, la columna y las muñecas. Sin embargo, hay que aclarar que los huesos no se debilitan en un corto tiempo, este es un proceso que se da a través de los años.

A nivel mundial esta enfermedad constituye un problema mayor de salud pública. Afecta a más de 200 millones de personas y se calcula que la padecen entre el 30 y el 50% de las mujeres posmenopáusicas.

El incremento anual de la población mayor de 65 años es de 1%. La tasa de mortalidad después de fracturarse la cadera, es en promedio 20% en el primer año de ocurrida. Además, aproximadamente el 10% de los pacientes que se fracturan la cadera quedan dependientes; el 19% requiere cuidados domiciliarios y entre el 30% y el 50% pueden retomar sus actividades habituales.

En Latinoamérica, la fractura más frecuente en pacientes con osteoporosis es la de localización vertebral, con una prevalencia de 11,2%, tal como se evaluó en el Latin American Vertebral Osteoporosis Study, Lavos. En Colombia la prevalencia de fracturas vertebrales en mujeres mayores de 50 años es del 17,8%.

No se descuide. Ya sea que su doctor le llame osteopenia o aunque solo diga que usted tiene una calidad ósea reducida, considere que es una advertencia. “La pérdida de masa ósea ha empezado, pero usted puede tomar acción para mantener sus huesos fuertes y prevenir de esa forma la osteoporosis”, dice la especialista.

En algunas personas la primera señal de osteoporosis es darse cuenta que se están encogiendo o el quebrarse un hueso fácilmente. No espere que esto pase, recomienda Marrugo, para chequear si padece osteoporosis. Se puede hacer la densitometría ósea, en especial si es mayor de 65 años o si el médico piensa que está propenso a contraer esta enfermedad.

Los hombres también pueden sufrir de osteoporosis, esta no es una enfermedad exclusiva de la mujer, existen así como en la mujer factores de riesgo que exponen al hombre a padecerla como la historia familiar, insuficiencia de calcio y vitamina D, muy poco ejercicio, niveles bajos de testosterona, mucho alcohol o fumar.

Así que lo importante es pensar en prevenir desde temprana edad. Para esto, la recomendación de la experta es llevar una alimentación rica en calcio, con alimentos como lácteos bajos en grasa, pescado, vegetales con hojas verdes, nueces, evitar bebidas con gas, azúcares refinados y alimentos también ricos en vitamina D. Además, es ideal incluir en el diario vivir estilos de vida saludables como el ejercicio físico.

Para considerar

Según la ginecóloga Martha Marrugo Flórez, jefe del departamento de Ginecología del Hospital de la Universidad del Norte, el carácter silencioso de esta enfermedad hace necesaria la temprana detección de los factores de riesgo, para lo cual la correcta historia clínica representa una importante herramienta.

“Comprobar la existencia de los factores de riesgo de osteoporosis constituye una instancia importante a determinar en cada paciente para prevenir e intervenir, en la medida de lo posible, la evolución natural de la enfermedad”, agrega Marrugo, quien es la presidente de la Asociación Colombiana de Menopausia. Entre los factores de riesgo que se han estudiado en osteoporosis se encuentran:

Sexo: la mujer está más expuesta que el hombre, por diversos motivos: tamaño del esqueleto, contenido mineral óseo total y masa muscular menores que en el hombre.

Edad: con el avance de los años se produce una pérdida de masa ósea en hombres y mujeres. Según la edad, a los 50 años se produce con mayor frecuencia la fractura de muñeca, a partir de los 60 años las fracturas vertebrales y desde la séptima a octava década las fracturas de cadera.

Las ausencias de menstruaciones: amenorreas por tiempos prolongados actúan en detrimento del estado óseo, el cual requiere ser valorado; el tratamiento de la causa del hipoestrogenismo repercute positivamente en el hueso de las pacientes.

Peso y estado nutricional: representan factores de riesgo para osteoporosis los estados de bajo peso corporal,máxime cuando producen descenso del índice de masa corporal. Los antecedentes de trastornos de conducta alimentaria también representan un riesgo.

Antecedentes hereditarios: diversos estudios han establecido el componente genético de la densidad mineral ósea. Las mujeres cuya madre o abuela han sufrido fracturas antes de los 70 años, principalmente de cadera, vertebrales o de muñeca, tienen un riesgo aumentado de presentar densidad mineral ósea baja y de presentar fractura.

Sedentarismo: la actividad física adecuada se correlaciona con menores complicaciones osteoporóticas. Si esta se realiza en los años de desarrollo y crecimiento logra aumentar la masa ósea. Las mujeres sedentarias que están sentadas más de 9 horas diarias tienen 43% mayor riesgo de fracturas de cadera que aquellas que están sentadas menos de 6 horas diarias. Realizar una caminata de 4 horas por semana, disminuye en 45% el riesgo de fractura de cadera.

Tabaco: el tabaquismo provoca disminución en la masa ósea, aumenta el riesgo de fractura y altera la cicatrización de las fracturas óseas.

Alcohol: su consumo puede afectar la formación ósea, aún en consumo moderado.

Corticoides: los tratamientos con glucocorticoides reducen la absorción intestinal de calcio e incrementan la eliminación de calcio por la orina.

Tenga en cuenta

¿Por qué se debilitan los huesos? Nuestros huesos son tejidos vivientes. Para mantenerlos fuertes, el organismo recambian materia vieja y la reemplaza con nuevos tejidos óseos. Cuando entramos alrededor de los cuarenta años, el cuerpo desecha más tejido que el que reemplaza. Nuestra visión de los huesos se asemeja a un panal de abejas. Si hay osteoporosis, los espacios dentro del panal se hacen grandes y el hueso que forma la estructura del panal se reduce. La caparazón que cubre los huesos también se adelgaza. Todo esto contribuye a que los huesos se vuelvan débiles.

elheraldo.co
 

lunes 31 de octubre de 2011

Terapias para la artritis

 
Terapias para la artritis

Masajes, aromaterapia, osteopatía o incluso se sugieren dietas especiales, se ofrecen como alternativas para el tratamiento de la artritis reumatoide

Terapias para la artritis. Algunas terapias ayudan a tratar la artritis, como pueden ser masajes, aromaterapia, osteopatía o incluso se sugieren dietas especiales, como alternativas para el tratamiento de la artritis reumatoide

Definición de la artritis:

• La artritis es un trastorno crónico de las articulaciones caracterizado por la degeneración del cartílago y del hueso adyacente, que puede causar dolor articulatorio y rigidez.

• No obstante, la artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune en la que se inflaman las articulaciones, provocando hinchazón y dolor; en los casos más severos puede deteriorar la articulación.

Las mejores terapias para la artritis

Masaje para la artritis

• Un profesional suele utilizar una crema ligera o un aceite para dar un masaje a los tejidos que rodean la articulación.

• Con un masaje suave hacia el corazón, tratará de estimular la circulación en la articulación afectada para ayudar a eliminar los productos de desecho.

Aromaterapia para la artritis

• El masaje con aceites esenciales de romero, benjuí, manzanilla, alcanfor, enebro o espliego puede aliviar el dolor.

• Otros aceites esenciales como el ciprés, hinojo, limón y té del Canadá, desintoxican y reducen la inflamación.

Osteopatía para la artritis

• Este tratamiento utiliza una serie de estiramientos y una cuidadosa terapia de los puntos de tensión que logran mejorar la movilidad en general.

Terapia nutricional para la artritis

• Se recomienda incluir en la dieta alimentos que contengan sulfuros (ajo, cebolla o espárragos), alimentos que contengan aminoácidos como la histidina (sustancia que remueve el exceso de metales retenidos en el cuerpo, y que esta en el arroz, trigo y centeno), vegetales de hojas verdes que posean vitamina K (perejil, apio, espinacas), alimentos ricos en aceites omega-3 (pescado azul), piña fresca (contiene bromalina, una enzima que reduce la inflamación), así como beber bastante agua (al menos, seis vasos diarios). Por el contrario, desaconseja el consumo de grasas, café, azúcar, sal, alcohol y vegetales como los pimientos, berenjenas o tomates, ya que tienen solanina, un glucósido que puede causar dolor.

lacapital.com.mx

 

domingo 11 de septiembre de 2011

Los especialistas revisan el tratamiento para la osteoporosis

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Los especialistas revisan el tratamiento para la osteoporosis

Varios estudios apuntan que esta terapia a largo plazo tiene algunos riesgos

Laura Tardón | Madrid

La evidencia no es rotunda, pero numerosos estudios advierten de los riesgos que pueden entrañar el uso a largo plazo los bifosfonatos, una clase de medicamentos comúnmente utilizados en personas con osteoporosis para mejorar la calidad del hueso. La Agencia Estadounidense del Medicamento (FDA, por sus siglas en inglés) se ha reunido con un comité de expertos para decidir si es seguro el tratamiento a partir del quinto año. En España, según algunos especialistas, se ha prescrito "en exceso".

"Nuestro país es el que más gasta del mundo en este tipo de fármacos y, sin embargo, no es el que más fracturas registra", afirma Santiago Muñoz, presidente electo de la Sociedad Española de Reumatología (SER). Con la intención de "prevenir y con buena voluntad", matiza, "se han tratado con bifosfonatos a mujeres desde el inicio de la menopausia [circunstancia que acelera la destrucción ósea], que estaban sanas y no habían tenido ninguna fractura".

Desde hace unos años, este sistema está cambiando. Teniendo en cuenta los posibles efectos adversos que puede ocasionar este tratamiento a partir de los cinco años, "sólo lo indicamos en grupos de riesgo".

Como explica este especialista, la densitometría (prueba para determinar la densidad mineral ósea) no debe ser el único criterio para prescribir los bifosfonatos. Hay otros factores de riesgo: si el paciente ha tenido una fractura previa, la edad (aumenta las probabilidades de osteoporosis), los antecedentes familiares de fracturas de cadera, su masa ósea baja, si es muy delgado, si tiene enfermedades que producen osteoporosis (como la artritis reumatoide) o si toma fármacos que aumentan las probabilidades (como los corticoides).

"Conjugando todos estos aspectos, nos podemos hacer una idea del riesgo de fracturas, también hay escalas que ayudan a decidir quién se puede beneficiar más del tratamiento preventivo", señala el doctor Muñoz, también jefe de Reumatología del Hospital Infanta Sofía de Madrid.


Un repaso de los efectos adversos

Según una revisión publicada en 'Cleveland Clinic Journal', hace varios años aparecieron casos de osteonecrosis de la mandíbula (muerte del hueso por falta de aporte sanguíneo) y la FDA pidió a la empresa fabricante que incluyera en su etiquetado la información sobre el riesgo de esta afección.

En un principio, se relacionaron con el tratamiento a base de bifosfonatos durante varios años. Después, como recuerdan los autores de la Universidad de Washington (Seatle, EEUU), se comprobó que este efecto adverso sólo aparecía en pacientes con cáncer que tomaban estos medicamentos para fortalecer la masa ósea, en los que se consideraba un riesgo asumible dados los beneficios potenciales. "Entre aquellos que sólo tenían osteoporosis, esta enfermedad se manifestaba en menos de una de cada 10.000 personas tratadas".

Otros trabajos científicos, como el publicado en la revista 'Journal of Orthopaedic Trauma', revelan que la toma de bifosfonatos a largo plazo puede ocasionar fracturas de fémur, un problema que suele darse en accidentes de coche, en ancianos o en personas muy debilitadas, no en pacientes mientras caminaban o estaban de pie. De los 20 participantes de este trabajo, 19 eran mujeres en tratamiento con alendronato (uno de los bifosfonatos más populares, aprobado desde 1995) desde hacía una media de 6,2 años.

¿Cómo es posible que un fármaco que mejora la calidad del hueso pueda causar una fractura? La revisión de 'Cleveland Clinic Journal' argumenta que el tejido óseo es como la piel. Cuando se produce una pequeña alteración, en condiciones normales, se repara, pero el tratamiento con bifosfonatos suprime este recambio natural del hueso (su destrucción y formación continuas) y dichas lesiones no sólo no se reparan sino que se acumulan.

En realidad, este medicamento "impide perder masa ósea, pero el hueso se vuelve más débil y frágil con el tiempo", apunta el reumatólogo Santiago Muñoz.

El problema de los estudios realizados hasta el momento es que "incluyen a pocos pacientes (entre 15 y 30) y los resultados, por lo tanto, no son muy significativos. Lo ideal sería analizar a miles de personas tratadas durante suficientes años y a través de biopsias", indica el galeno. "Pero esto es muy complicado de realizar y difícil desde el punto de vista ético", agrega.

Hay trabajos que incluso han asociado el tratamiento con bifosfonatos durante 10 años con el cáncer de esófago, pero son muy reducidos y sus conclusiones no son contundentes.


Advertencia y vigilancia regular

Dadas las circunstancias, la decisión de la FDA responde a un principio de prudencia. Ya en 2010, las autoridades sanitarias de EEUU recomendaban a los médicos la revisión periódica de los tratamientos a aquellas mujeres que llevaran más de cinco años tomando bifosfonatos. Unos meses después, la Agencia Europea del Medicamento (EMA) indicaba que todos los medicamentos con bifosfonatos debían incluir en su prospecto una advertencia sobre el riesgo de fracturas. Además, invitaba a "revisar regularmente la necesidad de continuar con el tratamiento, especialmente después de cinco o más años".

Y en este punto se encuentran actualmente los médicos. Cuando tienen delante una mujer que lleva tomando bifosfonatos desde hace tiempo, "valoramos sus factores de riesgo. Si son mínimos interrumpimos el tratamiento y vigilamos su evolución. Si, por el contrario, la paciente tiene alto riesgo de fracturas, podemos barajar otras alternativas terapéuticas, fármacos sin bifosfonatos", explica Santiago Muñoz.

La revisión de 'Cleveland Clinic Journal' recuerda un estudio que analizaba la base fisiológica de los bifosfonatos y afirmaba que después de cinco años con este tratamiento, el beneficio entre las mujeres que continuaban tomándolo no era mayor que en aquellas que lo dejaban. Un argumento que apoya, por tanto, la interrupción de la medicación o el cambio a otro tipo de fármacos.

elmundo.es

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martes 23 de agosto de 2011

Relacionan la inflamación de la artritis reumatoide con la enfermedad cardiaca

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Relacionan la inflamación de la artritis reumatoide con la enfermedad cardiaca

Pero tratar tanto la inflamación como los factores que contribuyen a la enfermedad cardiaca puede reducir el riesgo, muestra un estudio

Las personas que sufren de artritis reumatoide (AR) tienen un mayor riesgo de muerte por enfermedad cardiaca y otros eventos cardiovasculares debido a la inflamación relacionada con esa enfermedad y otros factores de riesgo, indica un estudio reciente.

También encontró que tratar la inflamación de la AR con medicamentos antirreumáticos que modifican la enfermedad (DMARD, por su sigla en inglés) y los factores de riesgo de la enfermedad cardiaca reducía ese riesgo.

El estudio incluyó a más de 400 pacientes a quienes se dio seguimiento durante cinco años tras ser diagnosticados con AR. Los investigadores monitorizaron el avance de la enfermedad de los pacientes, los programas de tratamiento y los factores de riesgo tradicionales para la enfermedad cardiaca, como el peso, los niveles de colesterol, la presión arterial, la diabetes y el tabaquismo.

Tras cinco años, 97 por ciento de los pacientes habían sido tratados con DMARD, que reducían la inflamación. Muchos de los pacientes también habían hecho cambios en el estilo de vida que reducían su riesgo de enfermedad cardiovascular.

Los datos de los pacientes mostraban que los eventos cardiovasculares como la enfermedad cardiaca, el accidente cerebrovascular o la trombosis venosa profunda se podían predecir mediante la intensidad de la artritis y la diabetes, la hipertensión y los niveles de triglicéridos.

Los investigadores también hallaron que el tratamiento con DMARD reducía el riesgo, pero el tratamiento con inhibidores de la cox 2 parecía aumentarlo.

El estudio aparece en la edición del 15 de agosto de la revista Arthritis Research & Therapy.

"La inflamación asociada con la artritis reumatoide aumenta el riesgo de enfermedad cardiaca y otros eventos cardiovasculares para el paciente. Sin embargo, es posible reducir ese riesgo con un doble ataque al tratar tanto la inflamación como los factores de riesgo tradicionales de la enfermedad cardiaca", afirmó el Dr. Wallberg-Jonsson del Hospital Universitario de Umea, en Suecia.

healthfinder.gov
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lunes 1 de agosto de 2011

La osteoporosis afecta a sus huesos

La osteoporosis afecta a sus huesos

Esta enfermedad consiste en la disminución de la cantidad de minerales en el hueso, sobre todo de calcio, lo que lleva a que el esqueleto pierda su fuerza y sea más susceptible de fracturas.

Por lo general, se produce más en mujeres que han pasado los 40 años de edad o que se encuentran en su etapa posmenopáusica, debido a que durante ese período disminuyen los estrógenos y otras hormonas.


Factores de riesgo

Existen varios detonantes que pueden hacer que aparezca esta patología, entre ellas se encuentran la malnutrición, el tabaquismo, beber mucho alcohol y consumir demasiada cafeína.

Y, aunque tal vez no lo pueda creer, mantener una vida sedentaria también es peligroso debido a que hacer ejercicio da un aporte extra de calcio y ayuda a mantener en buen estado el sistema óseo.


Buena alimentación

Consumir muchos productos lácteos como yogur y queso es una muy buena fuente de ingerir calcio. También son apropiadas las comidas bajas en grasa, los cereales y el jugo de naranja.

El pescado y ciertos vegetales como la espinaca son fuentes de este nutriente que los huesos tanto necesitan.

En caso de que, por alguna razón, su dieta falle o necesite un refuerzo, es aconsejable que considere un suplemento de calcio.

Según las indicaciones de la Mayo Clinic (un importante centro estadounidense), los carbonatos son los de mayor uso, el citrato es el que se absorbe con más facilidad y el fosfato requiere de dosis múltiples, pero tiene menos probabilidades de causar estreñimiento.

Sin embargo, también son recomendables los complementos que contengan vitamina D. Esto se debe a que esta vitamina es esencial para mejorar la cantidad de calcio que llega a los huesos. Además, el cuerpo puede producirla cuando se expone a la luz solar. Pero recuerde que no debe tomar sol por más de 15 minutos, dos veces a la semana.


Datos

La actividad física regular ayuda a retardar la pérdida del hueso, mejora el equilibrio, la coordinación y brinda mayor fuerza muscular.

Los adultos sanos que tengan entre 19 y 50 años de edad necesitan por lo menos 1.000 miligramos de calcio al día.

lahora.com.ec
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viernes 22 de julio de 2011

La osteoporosis se puede prevenir desde temprano

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La osteoporosis se puede prevenir desde temprano

"Si durante la adolescencia, hay una ingesta adecuada de calcio, ejercicio físico, no se fuma ni se consume alcohol, al llegar a la madurez ósea la reserva de calcio es suficiente y la pérdida, se tardará más"

La afirmación es del ginecólogo Fernando Rondón, quien señala que esta es una manera de prevenir la osteoporosis desde edad temprana.

Explicó que la osteoporosis es una enfermedad en la que se va perdiendo masa ósea y el hueso se vuelve más poroso, delgado y frágil, por lo que la resistencia a las fuerzas y tensiones que soporta diariamente, es menor; lo que aumenta el riesgo de sufrir fracturas.

En el hueso hay procesos en los que la masa ósea se forma y se reabsorbe constantemente. A partir de los 35 años, aproximadamente, comienza a haber pérdidas naturales de masa ósea en pequeñas cantidades por el resto de la vida.

Si a esto se le suman factores que aceleran dichas pérdidas, el proceso se acelera, observó.

Afecta a una de cada cinco mujeres de más de 45 años, y a cuatro de cada 10 de más de 75. Es la principal causa de fracturas de huesos de la muñeca, columna y cadera en mujeres después de la menopausia. Entre 30% y 50% de féminas posmenopáusicas la padecen.

Factores de riesgo

Aumentan las posibilidades de padecer osteoporosis: ser mujer, antecedente de la enfermedad en la familia, menopausia precoz (natural o quirúrgica), consumo excesivo de alcohol, café o tabaco, dieta pobre en calcio por periodos prolongados, especialmente durante la adolescencia y la juventud; vida sedentaria con poco ejercicio físico, constitución delgada, con poco peso o huesos pequeños, consumo prolongado de medicamentos como: corticoides y diuréticos, y enfermedades como diabetes, hipertiroidismo, artritis reumatoide, intolerancia a la lactosa, alteraciones renales, etc.; y la edad avanzada, dijo el Dr. Rondón.

Manifestación

Los síntomas a través de los cuales se manifiesta la enfermedad, señaló el especialista, son la aparición de fracturas que originan dolor. Las zonas más afectadas son las muñecas, las vértebras y la cadera. La fractura vertebral, suele producirse ante mínimos esfuerzos o pequeños traumatismos; generando un dolor intenso en la zona con limitación de los movimientos.

Actualmente se cuenta con análisis y estudios radiológicos que pueden identificar la rápida y acelerada pérdida de masa ósea, por lo que se puede indicar un tratamiento lo más rápidamente posible

Fuente: ultimasnoticias.com.ve

analitica.com
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domingo 3 de julio de 2011

La artritis puede duplicar el riesgo cardiovascular

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La artritis puede duplicar el riesgo cardiovascular

Desde el Hospital San Martín enfatizan la necesidad de una atención precoz para evitar además daño irreversible en las articulaciones

Asociada popularmente al deterioro de las articulaciones, la artritis reumatoidea implica además una seria amenaza para el corazón. Quienes la padecen tienen un riesgo dos veces mayor de sufrir problemas cardiovasculares serios, advierten desde el Consultorio de Artritis Temprana del Hospital San Martín de La Plata, un centro pionero en la detección precoz de esta enfermedad.

"Al favorecer la ateroesclerosis, la artritis reumatoidea tiene un pronóstico similar al de una enfermedad coronaria de tres vasos afectados. Si no se la trata a tiempo, además del riesgo de quedar incapacitado, existe una chance bastante alta de sufrir un infarto", señala el doctor Juan Carlos Marcos, jefe del Servicio de Reumatología del Hospital San Martín de nuestra ciudad, enfatizando la importancia del diagnóstico temprano.

Y es que al poco tiempo de manifestarse con dolores en las articulaciones (manos, caderas, hombros, rodillas, etc.), la artritis reumatoidea produce serios efectos en quienes la padecen. "Existen estudios que demuestran que ya a los dos años el 70% de los pacientes sufre una destrucción irreversible de los tejidos, y a los diez años la mitad de ellos tiene una discapacidad grave", señala el doctor Marcos.

De ahí que cuanto antes comienza a tratarse la enfermedad, menor es el riesgo de sufrir tanto un infarto como una discapacidad permanente. A pesar de ello, las personas con artritis reumatoidea demoran en nuestro país un promedio de tres años en dar con un especialista que las encauce hacia un tratamiento.

Con este panorama de fondo nació en 2007 el Consultorio de Artritis Temprana del Hospital San Martín de La Plata, el primero en materializar un modelo de atención que iba a replicarse luego en otros trece centros del país (capital federal, Salta, Jujuy, Tucumán, San Juan, Entre Ríos y Córdoba entre ellos). Enfocado en detectar la enfermedad de manera precoz, atiende actualmente a unas 250 personas al mes.

UNA VENTANA DE OPORTUNIDAD


"Nuestra perspectiva clínica se basa en instrumentar una terapia antes de que aparezca daño irreversible, frenando de ese modo el deterioro articular y funcional. Para eso es fundamental aprovechar lo que se conoce como `ventana de oportunidad`, un plazo dentro del cual se registra la mejor respuesta a la terapia", explica el doctor Juan Carlos Marcos, responsable del Consultorio junto a la doctora Josefina Marcos.

Clic para ampliarTan pronto un paciente entra en contacto con el Consultorio de Artritis Temprana se pone en marcha un protocolo de estudios que descartan o confirman rápidamente el diagnóstico a fin de iniciar lo antes posible el tratamiento. Este se basa generalmente en la administración de antiinflamatorios, corticoides y otra drogas específicas.

Con una incidencia de entre el 0,2 y el 1% en la población, se calcula que en Argentina habría al menos 100 mil personas afectadas por artritis reumatoidea, una de las principales causas de discapacidad en edad reproductiva. Y es que esta patología, de origen incierto, suele presentarse sobre todo en mujeres de entre 25 y 40 años.

De desarrollo progresivo, sus primeros síntomas son la inflamación y el dolor en una o varias articulaciones pero en forma simétrica (muñeca derecha y muñeca izquierda o tobillo derecho y tobillo izquierdo) además de cierta rigidez matinal. Si esas manifestaciones no son atendidas, la enfermedad avanza hacia una destrucción de tendones, ligamentos, cartílagos y huesos, condenando a quienes la sufren a una discapacidad permanente.

quilmespresente.com

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lunes 27 de junio de 2011

Nuevo enfoque para tratamiento de artritis reumatoide

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Nuevo enfoque para tratamiento de artritis reumatoide

Jaime Santiago Méndez para Alianzatex

Cambridge, Massachusetts.- (Texcoco Mass Media).- Una nueva proteína diseñada para inhibir las moléculas que causan la inflamación no sólo reduce los síntomas de la artritis reumatoide en ratones, sino que también podría tener el potencial de revertir el curso de la enfermedad. Los investigadores esperan que los hallazgos apunten hacia una nueva terapia para esta enfermedad incapacitadora y de difícil tratamiento, que ocurre cuando el sistema inmune ataca las articulaciones del propio cuerpo. Incluso los medicamentos más eficaces para frenar la inflamación articular solamente son compatibles en aproximadamente la mitad de los pacientes que los prueban.

Los medicamentos actuales para la artritis reumatoide inhiben el factor de necrosis tumoral (TNF, por sus siglas en inglés), una molécula inflamatoria que se sabe que juega un papel importante en la regulación del sistema inmune y que se ve implicada en numerosas enfermedades, desde el cáncer a la esclerosis múltiple. Sin embargo, estos medicamentos anti-TNF también pueden aumentar el riesgo de cáncer, agravar otras enfermedades autoinmunes, y costarle a un paciente hasta 20.000 dólares al año. La proteína sintética, descrita en línea la semana pasada en la revista Science, parece apuntar al TNF de una forma mucho más específica y debería poderse producir por un coste mucho menor.

Un grupo de más de 20 científicos, dirigidos por el investigador en reumatología Chuanju Liu del Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York, descubrió que una proteína llamada progranulina se une a los receptores de TNF y que al administrar la proteína a ratones con artritis reumatoide sus síntomas se reducían o incluso desaparecían por completo. Seguidamente, el grupo determinó qué fragmentos de la progranulina eran los responsables de la unión al TNF y combinaron esos fragmentos para diseñar una proteína que funciona aún mejor como supresor de la enfermedad. Los ratones con artritis leve parecían no haberse curado de la enfermedad después de varias semanas de inyecciones regulares de la progranulina modificada, que los investigadores denominaron Atsttrin.

"Para la artritis leve y temprana, nuestra molécula puede prevenir por completo la inflamación--de alguna manera revierte la progresión de la enfermedad", señala Liu. En los ratones con una forma más aguda de la enfermedad, la Atsttrin redujo la gravedad de los síntomas a la mitad. Además, destaca Liu, como la proteína se puede cultivar en bacterias, en lugar de células de mamíferos, podría ser mucho menos costosa que los inhibidores de TNF disponibles en la actualidad.

"Los resultados son realmente espectaculares", comenta Paul Anderson, experto en reumatología de la Escuela Médica de Harvard, de Brigham y del Hospital de Mujeres de Boston, quien no participó en el estudio."Parece que [han encontrado] una nueva vía para el tratamiento de la artritis inflamatoria." Aunque los resultados deben ser abordados con cautela, puesto que la investigación con animales no se traduce necesariamente a los seres humanos, el nuevo tratamiento funciona mejor en animales que los mejores medicamentos disponibles actualmente para los pacientes, destaca Anderson. "Proporciona una base muy fuerte para pasar al siguiente paso".

Liu ha cofundado una empresa para hacer precisamente eso, y actualmente ocupa la posición de asesor científico en la nueva startup, llamada Atreaon, que ha obtenido la licencia para explotar la tecnología de la NYU.

Fuente: MIT/Technology Review/Por Lauren Gravitz/Traducido por Joan Minguet (Opinno)

alianzatex.com
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